UNA HISTORIA DE SIEMPRE
Ha pasado ya mucho tiempo y lo bueno de eso, es que puedes contar las cosas de una manera más objetiva, más distante, aunque, quizá, por esos mismos motivos, se cuenten de una forma menos intensa.
El estaba casado, supongo que aún lo está. Es frecuente oir frases del tipo "pero lo mío es de verdad, él sí va a dejarla para estar conmigo, él me quiere". Resulta curioso que cuando oyes eso de personas metidas en úna situación similar, pienses "qué ingenuo" y cuando esas frases salen de tu boca, te parezcan reales.
Sin embargo sé que me quiso. Ya sé que eso suena a excusa, a alivio, a tenerse a sí mismo un poquito de consideración, pero lo bueno de que haya pasado tiempo es que lo digo conscientemente, sin la necesidad de sentirme bien que tenía entonces, porque ahora me siento bien por mí misma. Sé que me quiso y también sé que no me quiso lo suficiente, sé que me quiso y también sé que la situación se le fue de las manos, se nos fue de las manos, sé que me quiso y también sé que no quiso salir de su rutina, su comodidad y su cobardía. Pero sé que me quiso y eso, dicho ahora, desde la distancia, desde la serenidad y desde la tranqulidad, me satisface, aunque no fuera suficiente en aquel momento.
Si alguien pregunta cual es el momento de dejar una relación de ese tipo, yo contestaría que el momento ideal para dejarla es antes de empezarla. Si entras en ese tipo de relación, para cuando empiezas a pensar que debes salir de ahí, estás ya tan implicada, tan enganchada, que ya es demasiado tarde.
En esos tiempos, se me hizo real la frrase "el amor duele", aunque mejor sería decir, "el desamor duele", porque lo cierto es que te duele el cuerpo, te debilitas, te vuelves aire.
Y sin embargo, la persona en la que me convertí tras el dolor, tras el sufrimiento, tras la inmensa pena y tristeza que sientes al perder a quien quieres, es la que verdaderamente soy ahora, capaz de sentir, de dar, de llorar, de sufrir, de caer y de volver a levantarme. Esto último, gracias a la ayuda de los amigos, y, especialmente de los redactores que empiecen a escribir por aquí (por cierto, a ver si empezamos ya eh?
Me ayudó mucho esto que encontré, escrito por un psicólogo:
Glem
Licenciatura en psicología
"El dolor del amor"
Cómo dice una canción de última generación.... "cómo me duele el olvido, cómo duele el corazón, cómo me duele estar vivo, sin tenerte a un lado amor".
Sólo tenéis que leer al azar algunas de las preguntas que llegan a ilusión por email, para daros cuenta que el amor es el tema que más se repite. Lo que más nos atormenta es aceptar que nuestro amor no nos quiera, aceptar ese rechazo, recoger nuestros pedacitos de corazón y seguir adelante.
Nos inventamos todas los pretextos posibles para excusar el comportamiento del amado ("tiene mucho trabajo", "su ex-mujer le fue infiel y tiene miedo", "me quiere pero no se da cuenta", "es muy tímido", "su familia se entromete...") antes que aceptar que no nos quiere lo suficiente, para evitar el dolor de lo que traducimos por un "no soy querible". Porque el hecho de que él o ella no nos quiera, ya parece que sea una ley universal que defina nuestras características, cómo si su opinión fuera la verdad absoluta. Pero puede ser muy guapo o guapa y una persona muy atractiva pero quizás tenga un gusto nefasto pata escoger pareja o... lo tengamos nosotros!
En pleno enamoramiento, cuando dicen que "el amor es ciego" es muy difícil darse cuenta que una relación no nos conviene. Tenemos que tocar fondo, sufrir mucho más que el placer que pueda darnos, por ejemplo, el simple hecho de que hoy nos haya mirado.... De todos es conocidos las descargas de placer que produce el cerebro cuando vemos a la persona amada. En esto, nuestro cuerpo es muy traidor, cuanto más nos cuesta una cosa, más la disfruta cuando llega. Así que podemos caer en un pozo sin fondo. Cada vez nos contentaremos con menos y cada vez nos valoraremos menos también. Funciona inversamente proporcional al consumo de drogas, si el drogadicto cada vez necesita más droga, el enamorado patológico cada vez necesita menos amor para seguir enganchado.
La cuestión es que una opinión individual no debería hacer tambalear nuestra autoestima.
Una vez valorada la situación, cuando tomamos la decisión de que no nos sale a cuenta perder el tiempo con alguien con el que no lograremos lo que deseamos (y en esta cuestión hay que prestar mucha atención a no caer en el "lo que pudo ser y no fue" SI NO ES; NO ES), deberíamos empezar a elaborar el duelo y alejarnos. Y hablo de duelo, porque romper con nuestras ilusiones duele, y mucho!. Nos sentimos frustrados y en ocasiones resentidos y faltos de autoestima.
La gran pregunta es cómo olvidarle? cómo dejar de quererle? y Walter Riso en muchos de sus trabajos nos lo dice claro.... NO SE PUEDE.
Eso no quiere decir que estemos predestinados a vivir arrastrándonos y mendigando un poquito de amor o una simple mirada, NO!
En estos momentos es cuando no debemos perder la dignidad. Valorarnos cómo lo que somos, lo más importante en nuestra vida ya que sin nosotros no podríamos vivir, sin el otro SÍ!
Este punto es el más importante, si no se es plenamente consciente que lo que habíamos hilado en nuestra imaginación no ocurrirá jamás, si no se tira definitivamente la toalla, no existe la recuperación, se deja siempre una puerta abierta aunque sea la trasera y se acaba cayendo de nuevo en la esperanza de que quizás no hemos hecho lo suficiente para conquistarle y que podemos hacerlo mejor, y una serie de autoengaños que sólo nos hace seguir perdiendo el tiempo.
Hay que cerrar todas las puertas, que no podamos encontrarle por casualidad ni él o ella a nosotros. Si es necesario, cambiar de trabajo, ciudad, amigos.....
No sirve un dejarlo a medias, es o todo o nada. No se pueden controlar las emociones una simple visión dispara todos las sensaciones que nos hacen mantenernos enamorados. Así que lo más razonable es evitar estas situaciones.
Sufrir, sufriremos, porque no hay una solución mágica, igual que el drogadicto por su bien, tiene que luchar por dejar las drogas aunque estas le proporcionen placer, nosotros tendremos que alejarnos también de nuestra fuente de placer, por nuestro propio bien.
A nuestro favor podemos decir que el tiempo lo cura todo y muchas veces nos sorprende descubrir que una vez las reacciones físicas se apagan, no entendemos qué cualidades podían mantenernos enganchados a esa persona. La mayoría de las veces confundimos necesidad con amor.
Como tantas otras cosas que fui leyendo, qué cierto es lo que no dice ese texto.
Y que bonito es el amor cuando se siente con intensidada
Nada más por hoy, gente
Muchos besos
TEMIS
1 comentario
Glem -
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