EL TAMAÑO SI IMPORTA: HISTORIA DEL MICROPENE
Estoy segura de que el que dijo, el tamaño no importa, la tenía microscópica. Es cierto que es más importante la calidad, y el buen hacer, pero, decidme, amigas, si no os ha pasado alguna vez tener que disimular la cara de sorpresa (terrible sorpresa, diría yo) al ver aquello. Si no has pasado nunca, sóis afortunadas, Pero a mi sí me ha pasado y, dentro de la compostura, que, por supuesto, intentas guardar, y dentro de no querer decir nada que pueda hundir a un hombre en la miseria, no me digáis que no se te queda cara de póker.
En mi caso, al comentarlo después con las chicas (porque mira que a las mujeres nos gusta contarnos esas cosas, jejeje), dices "pero estuvo bien, porque fue muy cariñoso, lo compensó con la compañía y la inmensa dulzura con la que me trató...Joder, a quien pretendemos engañar. Porque si con esa persona tienes una relación estable, afectiva, pues, bueno, cada una es consciente de si eso se puede llevar, de si hay cosas mucho más importantes, que las hay y de si por encima de eso está el cariño o el placer que sientes al hacer el amor con tu pareja. Pero si lo que esperas de esa noche, es una noche loca, una noche de placer, vamos, hablando en plata, pegar un buen polvo, pues todo ese rollo que te montas diciendo, pero lo importante es la compañía, ja, y una mierda.....
Y aunque puedo decir que nunca me he caracterizado por ser cruel, ni por decir cosas que puedan herir a nadie, no estáis de acuerdo conmigo en que por tu cabeza, tan sólo por unos segundos, pasa la posibilidad de decir: pero eso qué coño es, con eso pretendes hacer algo? Y luego, cuando estás en plena acción, y la mente se te va, en lugar de estar pensando en lo que estás haciendo y en disfrutar, empiezas a pensar, ¿la tengo dentro?, creo que sí, pero yo no la noto, me da la sensación de que no, pero aparentemente sí la metió, jajajajajaja. Cuando acaba todo, lo cierto es que, ya sea porque aprecias a la persona y te inspira ternura, ya sea porque no quieres herirle, pones esa cara de satisfacción, como si hubieras pegado el polvo del siglo, sin poder decirle: me has dejado a dos velas, así que, deberías aplicar la fábula del toro, y, ya que la nombro, aprovecho para contarla:
Estaba un toro pastando en el prado. Llegó una mosca, de esas cojoneras, que no paran de molestar y dar por saco. El toro, con el rabo, espantó a la mosca, Pero como la mosca era cojonera, pues volvió a posarse en el lomo del toro y este, nuevamente la apartó con el rabo. La mosca, harta de recibir esos rabazos se le puso en el hocico y el toro, sacó la lengua y se la comió
MORALEJA DE ESTA HISTORIA: Termina con la lengua, lo que no pudiste acabar con el rabo
Bueno chicos, espero que nos contéis también vuestras experiencias
Saludos a todos y a ver si nos vamos animando a escribir
TEMIS
2 comentarios
smallfinger -
El hecho es que pasé de estar acomplejado a que me dé morbo la situación. Me gusta mostrar mi micropene y ver la cara de sorpresa de las mujeres.
laura -